Navegando a mil por hora.

Y el tiempo pasó, tal y como venía necesitando. Las cosas se han solucionado de la forma más simple y sencilla, en el momento más inesperado, sin dudas, sin más sufrimiento innecesario. Solo me hicieron falta un par de semanas más para saber lo que quería, y desde luego lo que quiero tiene un nombre: Alberto. Para navidad las cosas ya estaban más que solucionadas. Con Juan quedé solo una vez, una única vez para explicarle que nada había pasado hasta entonces y que nada iba a pasar, que nuestras citas para tomar café se habían terminado, que lo adoro como amigo pero que aún así necesito distancia con él para poder continuar mi relación con Alberto con absoluta normalidad. Así que Juan entendió mi súplica de alejamiento y me prometió cumplirla. No lo he vuelto a ver desde aquel día, hace ya más de tres meses.

Y con Alberto la relación ha mejorado infinitamente, creo que estamos en el mejor momento de nuestras vidas, ya no solo porque tenemos tiempo para vernos (por fin!!!) y porque los dos tenemos muy claro lo que queremos el uno del otro otro, además de eso hay otra noticia que ha llenado por completo nuestras vidas y nuestros corazones.

Abby: Llevo un par de días con el estómago del revés.

Alberto: No me extraña, compramos la nocilla el lunes y tres días después ya no queda nada, así cómo no vas a tener el estómago mal.

Abby: Que no, Alberto, que no… que estoy rarita, creo que estoy pillando un virus o algo.

Alberto: Pues ya sabes, al médico de cabeza que no hace falta que te recuerde cómo te fue la última vez que tuviste la gripe intestinal aquella.

Abby: Ay, ay, ayyy… no quiero acordarme, no… pido hora y mañana me acompañas, ok?

Al día siguiente cuando salí hacia el trabajo me dio un mareo en plena calle y me fui de morros al suelo. A pocos metros había una farmacia, así que me llevaron dentro y la farmaceutica, muy maja ella, me tomó la tensión y después de preguntarme varias cosas me sugirió que me hiciera un test de embarazo. Se me puso cara de alcornoque… pero como voy a estar embarazada!!! imposible!!! Total que me llevé el test y por la noche…

Alberto: Te lo has hecho ya???

Abby: Estoy en ello, Alberto, déjame tranquila que si no no me concentro en lo que tengo que hacer!

Alberto: Abby, por favor, déjame entrar que estoy de los nervios.

Abby: Que no, que si entras no meo, joder! Déjame tranquila!

Alberto: Abre el grifo, seguro que así al final lo consigues.

Abby: Déjalo que ya está, ahora salgo.

Alberto: En el papel pone que hay que esperar cinco minutos para saber el resultado, vamos a ponerlo sobre la mesa y nos sentamos a esperar.

Abby: Alberto, no hace falta esperar, el test ya marca las dos rayas… estoy embarazada!!!!!!!!!!

Y desde ese momento estamos en una nube navegando a mil por hora por el cielo de la felicidad.

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3 comentarios para “Navegando a mil por hora.”

  1. Silvia Dice:

    Felicidades campeona! Mucha suerte y sobretodo salud!Me alegro de saber de ti, un besazo wapa y no dejes de escribir, plis

  2. Chus Dice:

    Pues… ENHORABUENA!!Parece que te descubro tropezando por casualidad con tu blog en buen momento :)

  3. Virgi Dice:

    ¡¡¡¡Enhorabuena guapa!!!!

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